Ahora que ya las aves migratorias han pasado por aquí camino a sus lugares de invernada caí en la cuenta de que este año me he perdido sus migraciones.
Lástima, me gusta verlas volando con sus formaciones en forma de punta de flecha, y como se van turnando en la cabeza, como se deshacen y rehacen los grupos. O bien como las cigueñas, buscando térmicas en grupo y girándolas de una forma aparentemente caótica, pero con una naturalidad envidiable.
En teoría este tipo de aves usan referencias visuales para trazar su ruta, y muchas veces me he preguntado qué tipo de referencias usarán, si serán árboles en las llanuras, meandros de los ríos, picos o cerros aislados, o algo más actual, pueblos, ciudades, cruces de carretera, postes de la luz, vete a saber.
El entorno de La Muela parece ser uno de esos puntos elegidos como referencia, ya que no es nada raro ver grandes bandadas de aves migratorias a su debido tiempo. Desde luego, si yo fuera ellas habría usado como referencia lo que os muestro en la foto, y por si fuera poco, además indica la dirección en la que hay que volar en la migración de otoño.
No parece que pase nada parecido con los parapentes, porque en todos los años que llevo volando desde la Muela, nunca he visto a nadie que trate de ir hacia allí ni para aterrizar, y eso que el sitio se ve perfectamente desde arriba. Claro que también es cierto que a planeo igual no se llega, a no ser que tengamos ventarrón de viento de Este.
Venga, a ver quién adivina el sitio......
Y la respuesta:
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