Durante la semana, Carlos, Dani y Antonio habíamos hablado de irnos un día del fin de semana a la Pinilla para volar en la nieve, pero la meteorología nos hizo un guiño, e hizo posible por una vez aquello de "La montaña que viene a Mahoma" con lo que nos ahorró un viaje y luego nos dejó disfrutar como niños con el paisaje nevado.
Viernes en Guadalajara: Amanece nevado cuando nadie se lo esperaba. Caos por todos los sitios, los niños que no pueden ir al cole, gente sin ir a trabajar, las quitanieves atascadas. Se tira todo el día nevando, y parte de la siguiente noche.
Sábado: Amanece con una copiosa capa de nieve, y..... Despejado.
El cuerpo se pone a cosquillear. ¡Que lástima que Pibe trabaje el sábado por la mañana! Una llamadita para que avise en cuanto salga. Hay que preparar el equipo, repostarlo, las radios.... que no falte nada. ¡Que Nervios!
A las dos de la tarde ya estábamos en el despegue, un barbecho cubierto completamente de nieve virgen. Una brisita muy suave, que casi no ayuda a despegar. La temperatura de unos -4ºC aún estando al sol. La cosa promete. Nos preparamos y salió Antonio primero.
Daniel intenta despegar dos veces, pero el motor parece tener problemas y al final se le traba la cuerda del arranque y tiene que desistir. Mientras Antonio en el aire sufre las consecuencias de la sensación termica: unos -20ºC a 40 Km/h, mientras se le caen lagrimones como puños (no lleva gafas de ventisca).
Pero eso sí, un placer de vuelo, sin meneos y disfrutando del paisaje como un enano. Aterriza tras una hora, con una sonrisa de oreja a oreja por el vuelazo, y por el frío. Recogemos y nos vamos a tomar algo y pibe a reparar su motor. Estando así no puede uno quedarse con las ganas....
A última hora de la tarde, Llama Carlos: "Que cabronazos, que no me habéis llamado....". Habrá que quedar mañana, que pena ;-)
Domingo: No ha nevado desde el viernes por la noche, pero la nieve aguanta, hoy está algo más despejado, pero la temperatura ha subido algo: no podemos descuidarnos.
A las once hemos quedado para ir al despegue. Al llegar vemos que hace algo de viento, bastante en realidad, entre 10 o 15 Km/h, pero las ganas de volar pueden con todo. Nos preparamos y nos vamos al aire.


¡Que lastima que no nieve más a menudo! para tener más recuerdos como estos.
Editado por Antonio el 11/01/2009