miércoles, 20 de junio de 2012

Primavera en la Alcarria

La parte central de la península, somo sabréis los que todavía os acordéis de cuando ibais al cole, es de clima continental con influencias mediterráneas. A efectos prácticos eso significa que las primaveras son más bien cortas, y en pocos días se pasa de tener un fresco bastante refrescante a tener un calor bastante caluroso. Estos últimos años sin embargo estamos viendo que las primaveras nos duran algo más y aunque son un poco revueltas, nos permiten bastantes días de temperaturas agradables.


Todos los años suele haber unos días además en que las estepas cerealeras de estas tierras se visten de gala y nos dejan unos paisajes espectaculares.


El año pasado me lo perdí, pero hace un par de años pillé un par de esos días  (en esta entrada y en esta otra), y este año estaba al tanto para aprovechar si se presentaba la ocasión. Y ciertamente se presentó a finales de mayo.



La tarde no era mala, apenas hacía viento y todavía estaba un poco térmico cuando salí, aunque ya no era tan pronto (sobre las seis) y aún a mitad del recorrido todavía estaba movido en algunas zonas.
Sólo cuando ya tenía la Muela a tiro para aterrizar se quedó más tranquilo y me dejó juguetear en las llanuras del río.

Os dejo con las mejores fotos,


La cámara voladora

Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina, y hace ya varios meses que no hemos metido contenido en el blog, pero eso no significa que hayamos estado parados. Algo se puede rescatar de lo que hemos hecho en estos últimos meses.

Un ejemplo que merece la pena ser rescatado fueron las pruebas que hicimos con la nueva cámara GoPro de Carlos. Habíamos estado preparando dos soportes, uno se podría denominar cenital, ya que va colgado directamente debajo de intradós. El otro soporte podríamos llamarlo oscilante, porque se trata de colgar la cámara en una especie de veleta que se cuelga de la parte central del borde de fuga hasta quedar un poco por encima y por detrás del piloto. Con esa posición la cámara se tira todo el rato oscilando detrás, y los vídeos quedan bastante vistosos.
Nos hizo muy buena tarde para volar, incluso hubo suerte y nos pudimos girar alguna termiquita tranquilona, aunque la entrada en ella fue un poco movida (ya lo veréis al final del vídeo)

Os dejo el vídeo, en la edición que hizo Carlos.


martes, 13 de diciembre de 2011

Diana en el puente



En mi caso el puente de la constitución no ha sido un acueducto, trabajé lunes y miércoles. Pero tanto el martes como el jueves me escapé un rato a la Muela aprovechando que no hacía malo.

El martes estaba de oeste, fuerte además, y como no tenía muchas ganas de bailar rocanrol y de luego jugármela en el aterrizaje -ya sabéis como se nota el rotor de la cara oeste los días de mucho viento- pues me dediqué a sacar fotos de los valientes que se atrevían a salir y a darle conversación a Pibe que se vino conmigo, para al final de la tarde darme un mísero vuelo de caída.
Por lo menos no me quedé en el sofá de casa. Algo es algo.

El jueves tampoco es que fuera un día para tirar cohetes. Había quedado con Carlos y Víctor que iban a dar un biplaza a una compañera de este último. Como las condiciones estaban muy suaves, no consiguieron quedarse y me los encontré ya aterrizando cuando pasaba por la campa del canal. Realmente esa fue la tónica del resto de la tarde. Fue como en los viejos tiempos: dos bajan volando y otro en coche para recogerlos. Y así una vez y otra vez y otra... hasta que ya se puso el sol y hubo que irse.

En una de esas, Carlos nos retó a Víctor y a mí a que tratáramos de hacer una diana.  Víctor se quedó un poco corto (como unos 50 metros). Yo casi lo consigo. Sinceramente creo que ha sido la mejor diana que he hecho nunca, hasta me siento orgulloso.

Me lo quedaré de recuerdo hasta que llegue de nuevo un claro para poder salir de nuevo.
 Os dejo un enlace al álbum con algunas de las fotos de estos días.






martes, 6 de diciembre de 2011

3+2+1 edicion primera. Fotos y video

Las fotos:




El vídeo no vale mucho porque solo hemos grabados los despegues:



domingo, 4 de diciembre de 2011

3+2+1 edicion 1ª. Tercer tramo. Conclusión

Villar de Olalla al fondo, y el segundo aterrizaje, en los campos del centro.
La segunda parada nos la tomamos con más tranquilidad. Llevamos tres horas y media de vuelo, y eso se nota si no estás muy acostumbrado como es mi caso. Se come un poco, se bebe un poco, se comenta el vuelo pasado y se vuelve a estudiar el mapa para ver por dónde seguir. Para no complicarnos la vuelta decidimos tomar dirección oeste, hacia Tarancón. Pibe y yo iremos en diagonal hasta encontrarnos con la A40, mientras Sara volverá atrás hasta Cuenca para luego coger esa misma carretera e ir esperándonos. No vamos a cargar mucho combustible. Prevemos que la salida sobre las cuatro de la tarde, y queremos aterrizar sobre las cinco para poder hacer una recogida tranquila.

Una ayudita, please....
Como la vez anterior, ahora tenemos muy poco viento, pero tenemos la mala suerte de que el despegue es cuesta arriba. Hay que ver, que por poca cuesta que sea lo mucho que se nota al despegar. La cosa es que Pibe lo consigue a la primera, aunque después de una buena carrera. A mi, sin embargo, se me queda la vela atrás y tengo que abortar el mío. Para el segundo intento suelto un pelín el trimer para ayudar a la vela a subir mejor, aunque en contrapartida tendré que correr más hasta conseguir que me saque a volar. Sara me ha estado colocando la vela y me arranca también el motor. Esta vez si despego bien, tras un buen carrerón cuesta arriba que hace que termine con la lengua fuera y sudando. Me tocará pasar un rato de frío después.

El vuelo ahora transcurre entre pinares y tierras de labor, y este primer tramo lo vamos a hacer sin seguir ninguna carretera, así que confiamos en que no tengamos ningún contratiempo con los motores. Hasta ahora se han portado bien, El mío ha ido como la seda, El de Pibe tiene algún problema cuando coge altura, así que vamos deduciendo que tiene algún desajuste de carburación, pero por lo demás no ha habido ni sustos ni más problemas.
Ahora llevamos algo de viento de frente, lo que nos retrasa el avance. Para compensar, suelto todo el trimer. Tengo que ir atento porque todavía se mueve de vez  en cuando, pero trato de ir por las zonas de menos contraste térmico y bueno, se supone que según avance la tarde irá a menos. A Pibe le toca ir tirando de acelerador de vez en cuando para no quedarse perdido.

 Cuando nos cruzamos con la autovía Sara acaba de cogerla, pero ella lleva una buena velocidad y nos termina adelantando en un periquete, así que se dedica a ir saliendo cada poco para ir esperándonos.

Sara nos espera en una de las salidas
Al filo de las cinco decidimos buscar un sitio tranquilo para recoger. Sara, que se había adelantado bastante, lleva ya un buen rato esperándonos. Cuando llegamos donde nos espera, la guiamos desde el aire y nos vamos a aterrizar en un campo cerca de una carretera secundaria al lado de la autovía. Esta vez, para no ser menos, también terminamos aterrizando viento en cola,  y a Pibe por aterrizar en el camino se le cae la vela por detras de una alambrada. Menos mal que no es de alambre de púas.

En este último tramo hemos hecho  35 Km en una hora.
Es hora de recoger, cansados y contentos y volver a casa donde nos está esperando una cerveza bien merecida, y una buena cena.

Los datos:
¿recogiendo la colada?

Primer tramo:
La Fuensaviñán - Alcantud.
61 Km
1:30h de vuelo

Segundo tramo:
Alcantud - Cuenca - Villar de Olalla.
80 Km
2 h de vuelo

Tercer tramo:
Villar de Olalla - Horcajada de la torre.
35 Km
1h de vuelo

Total
176 Km
4:30 h de vuelo.


Foto de familia.

3+2+1 edicion 1ª. Segundo tramo.

Tras el despegue de Alcantud.
Son las 12:30 tras haber dado cuenta del almuerzo. Durante el descanso hemos estado consultando los mapas para decidir más o menos el camino, siempre sujeto a las condiciones que nos vayamos encontrando en el aire. A este vuelo es al que más le temo: a esta hora ya hay actividad térmica, aunque a decir verdad, el anticiclón debe estar bastante centrado (no hace mucho viento) y espero que bloquee la actividad a una altura razonable.
Hemos vuelto a repostar para dos horas y media, y estamos listos para irnos. Esta vez tenemos suerte: el despegue es ligeramente cuesta abajo, aunque ahora apenas hay una brisita muy suave para ayudarnos.

En cuanto estamos en el aire nos ponemos en camino. No tenemos que subir demasiado para escapar de los meneos, y además llevamos una velocidad razonable: unos 46Km/h de media. En este primer tramo, los pueblos pasan rápido y pronto llegamos a Priego. Sara, nos alcanza ahí, y le indicamos dónde hay una gasolinera para rellenar los depósitos para el último vuelo. Nos cuenta que nada más despegar se acercó un lugareño de Alcantud y le estuvo contando que el día anterior habían estado en el mismo sitio otro par de paramotores, también con la misma intención que nosotros.

G.P. de Torralba. Pulsa para ver en grande.
Seguimos pasando pueblos hasta Torralba, donde nos encontramos con una sorpresa simpática:
un circuito de F1 donde debe haberse celebrado recientemente el GP de Torralba (ver foto).
A partir de ese punto nos encontramos también con algo esperado y no tan agradable, la actividad térmica debe haber conseguido romper alguna capa de inversión y comienza a zarandearnos. A Pibe parece no molestarle demasiado y sigue volando igual, pero a mi, aunque los meneos no son demasiado violentos, tras  dos horas y pico sin tocar los mandos no me resulta agradable, además, no me apetece marearme. Decido subir para ver si encuentro otra capa de inversión que poner de por medio. Al final la encuentro, pero aunque sigo a la misma velocidad me voy quedando por detrás de Pibe, que se ha quedado más bajo y debe de tener mejor componente norte.

Cuenca, Pibe adelantado.
Sara nos alcanza pronto, justo cuando empezamos a tener a Cuenca a la vista. Llevamos hora y media de este segundo vuelo, y como no tenemos muy claro qué vamos a hacer después, le decimos que se busque un lugar donde pueda mirar los mapas con tranquilidad. Al final decidimos entre todos hacer una pasada rodeando la ciudad y luego coger dirección suroeste buscando algún pueblo más tranquilo y alejado para hacer la segunda parada. Nos decidimos por Villar de Olalla, y me voy adelantando a Pibe, que se queda echando fotos a la ciudad.

Mientras voy cruzando sobre la estación del ave, Pibe que ya ha terminado en Cuenca y anda un poco despistado me va pidiendo indicaciones para seguirme, Sara mientras, también se ha pasado en algún cruce y nos dice que tiene que rehacer el camino. Por lo menos la comunicación es buena, aunque estemos separados unos de otros.

Villar de Olalla, fin del segundo vuelo.
De todas formas no tardamos mucho en reunirnos. Para cuando localizo un buen campo de aterrizaje Sara ya está en la zona y pibe me anda pisando los talones. En el descenso de mi nube donde no se movía un pelo me encuentro un buen rocanrol: es la hora clave, las dos y media y he conseguido volar todo este tramo sin un meneo.

Al igual que la vez anterior, terminamos aterrizando viento en cola, menos mal que no es mucho. También como en la vez anterior, Sara apenas nos da tiempo para recoger un poco cuando ya está allí.

En este tramo hemos hecho 80 Kilómetros en dos horas, y todavía nos queda tarde para hacer otro vuelo...


sábado, 3 de diciembre de 2011

3+2+1 edición 1ª. Primer tramo

6:30 de la madrugada, suena el despertador. Es redundante porque ya llevo como media hora despierto, debe ser la costumbre ¿o serán los nervios? Ya me he asomado un par de veces por la ventana y no hay niebla, pero no he podido ver si será un buen día o no. Hay escarcha, así que al menos ha estado despejado las últimas horas.
Comienzo a ponerme capas de cebolla: está claro que al menos el primer vuelo será frío. Ya habrá tiempo de quitarse ropa según avance el día. Un buen desayuno sólido y energético completa la preparación, y para la hora prevista estamos ya con la furgo en la calle esperando a Pibe.

Entre desplazarnos y buscar un despegue se nos va una algo más de una hora. Hemos encontrado un campo plano en La Fuensaviñán donde alguien ha limpiado un trozo perfecto para el despegue. Incluso llegamos a pensar que hay voladores habituales por la zona, por lo bien preparado que está.
Despegue de Alcantud

Son casi las 9 cuando comenzamos a sacar los trastos de la furgo. Hace bastante frío y hay escarcha, pero sopla un viento suave de sureste en el campo, perfecto para despegar. Se me van quitando los nervios mientras voy siguiendo paso a paso la preparación. Para las 9:30 ya estoy despegando. Ya en el aire veo que no hace tanto frío como pensaba, se ve que en cuanto he atravesado la primera capa de inversión el aire es más cálido. además, vamos hacia el sur, con lo que tenemos el sol de cara todo el rato, y eso ayuda a calentar el cuerpo. Llevamos combustible para dos horas y media aproximadamente.

Pibe despega unos minutos después. Se queja de que su motor se le paró justo antes de despegar y que no termina de ir fino. De todas formas decidimos comenzar nuestro camino ya que en este primer tramo hay abundantes alternativas para aterrizar. Luego nos encontraremos con el valle del Tajo, que esperamos poder cruzar sin contratiempos.
Al principio avanzamos despacio, unos 30 Km/h, pero según vamos cogiendo altura encontramos algo de viento de cola, no mucho, la verdad, pero también es la previsión que tenemos: vientos muy flojos de NE durante todo el día. La verdad es que no prevemos salvar una distancia exagerada en esta primera 3+2+1.

Le vamos cantando a Sara los pueblos por los que pasamos, y como por ahora hay una  buena carretera nos termina adelantando. A nuestra derecha en la lejanía se ve la central de Trillo y la cabecera del embalse de Entrepeñas, que está despejado. En el horizonte sin embargo se ve una masa de niebla que debe pertenecer al embalse de Buendía, pero nos queda muy lejos para saberlo a ciencia cierta.

Pocos aterrizajes  a la vista
Según nos acercamos al Tajo instintivamente vamos cogiendo altura. Vamos dejando atrás los llanos y nos vamos metiendo en terreno boscoso y poco cultivado. Siempre se ve algún sembrado o alguna calvera donde poder aterrizar en caso de necesidad, pero cuanta más altura llevas, más tienes donde escoger.

Una vez pasado el río dudamos un poco, ya que no tenemos muy claro qué carretera  nos conviene seguir, y que le venga mejor a Sara que, por cierto, se ha quedado atrás y apenas tiene cobertura de radio. Nos tiramos un rato dándole vueltas al GPS hasta que decidimos una opción. Sara sigue estando un buen trecho por detrás pero podemos hablar con ella. Le indicamos de nuevo los pueblos que tiene que pasar, y seguimos nuestro camino.

Llevamos hora y cuarto de vuelo, El terreno vuelve a cambiar, se van acabando ya los bosques que rodean al río y aparecen grandes claros sembrados y pueblos más grandes. En el horizonte, delante de nosotros el terreno vuelve a quebrarse un poco, la vejiga se queja amargamente, la energía del desayuno se está acabando. Aunque todavía nos queda combustible, Alcantud nos parece una buena opción para hacer una parada.

Le transmitimos a Sara el lugar de aterrizaje y nos despedimos de ella ya que en cuanto bajemos un poco nos quedaremos sin cobertura. Tras dar algunas vueltas por las cercanias del pueblo nos decidimos por un campo grande que queda cerca de la carretera y aterrizamos.... con un poco de viento en cola aunque sin incidencias. Menos mal que el terreno está suave.

No hemos hecho más que apartar los motores y recoger las velas cuando Sara llama avisando que ya ha llegado al pueblo y preguntando cómo encontrarnos. En dos minutos más, ya está con nosotros. Un 10 a la asistencia.

En este primer tramo hemos hecho 61 Km a una media de 37Km/h en 1:40. No ha estado mal.

Alcantud. Fin del primer tramo.