lunes, 4 de mayo de 2009

Plegando Paracas

Parte primera de plegado de Paracaidas.

Habíamos quedado en el Local de Carlos para hacer la primera parte de plegado de paracaídas.
Y digo primera parte porque ni estábamos todos los del club, ni fuimos capaces de terminar de plegar todos los paracas que llevamos.
Claro que la culpa fué del automovilismo. ¡A quién se le ocurre poner una carrera de F1 a las 8 de la mañana!
¡Hasta las 11:30 no comenzamos!
Aparecimos por allí Pibe y yo, Rafa aunque no tenía nada que plegar, pero se agradece su compañía, Jose Yela, y finalmente Josele, que vino con su silla, y una tarta de arándanos (o eso creo, porque casi no la probé) que nos preparó Nuria que no pudo venir (Animo Nuria, que ya te queda poco para acabar).

Ya sabéis, además, que esto del plegado hay que hacerlo por partes, primero se tiran y se dejan colgar, para que se aireen. Luego se extienden, se organizan los cordinos, se ordena el paracaídas por paños y se pliega.
Para finalizar, se introduce en el contenedor interno y por último, unos con más esfuerzo y otros con menos, se mete en el contenedor de la silla, ventral o costal. En realidad todo el proceso tarda en hacerse unos minutos, pocos, aunque deberían estar extendidos durante al menos 24 horas.

Cuando llegamos, Carlos ya había sacado los suyos y los tenía colgados. Pibe y yo los tiramos en cuanto llegamos. Josele y José Yela llegaron un poco más tarde y también fué lo primero que hicieron.
De esta forma hemos visto qué problemas tienen al sacarlos: A alguno le costó salir, alguno no encontró la anilla a la primera aunque luego el paracaídas salió bien y se extendió perfectamente, y a otros dos se les desarmó el paquete según lo sacaron del arnés. Son cosas que hay que ir solucionando.

Luego empezamos a plegar. Primero los de Carlos, que eran los que más tiempo llevaban colgados, y luego por orden de llegada. Al principio, como siempre, nos costó un poco, pero los últimos nos salieron del tirón, a la primera. Además con tantas manos ayudando es muy fácil y cómodo hacerlo.

Este año, además hemos hecho un video que nos servirá para documentar el hecho, pero digamos que el comentarista estuvo más atento a hacer los honores a la tarta de Nuria.. como puede apreciarse:



Al final nos quedó por plegar el paracaídas rogallo que yo llevo en el paramotor, y aún necesitamos quedar con Jose Gangutia, Amadeo y Víctor para plegar los suyos, pero eso será en la segunda parte.

sábado, 14 de marzo de 2009

Un dia de vuelo... o un rato de paramotor


Domingo, 8:00 de la mañana:
¿que es ese ruido....? ¡Mierda, se me ha olvidado quitar el despertador!.... no espera, .... ¡Que hoy vamos a Somosierra!
Arriba..., hace un día claro, la cosa promete. La previsión es de viento norte suavecito, y parece que se cumple. A ver si nos podemos dar un vuelo en térmica, que hace ya mucho que no toco esa modalidad de vuelo, y de paso salgo a volar con el parapente a otro sitio que no sea la Muela, que se me empieza a repetir....


8:30:
Desayuno sin leche, un buen bocata de salchichón y de postre unas galletas. Debería preparar algo para el mediodía, que sinó luego se hace eterno. A ver que tenemos en el frigo..... ¡Bien, chorizo!. Un buen trozo de pan, unas barritas y algo de fruta. Ah, agua también, que no se me olvide, que luego en el aterrizaje hará calor.

8:45:
Repasemos el equipo.
Cámara de fotos con el teleobjetivo que me han prestado para probar...Ok.
Vídeocámara del "destock", 99€ para estrenar, cinta nueva...Ok.
Radios...Ok.
Baterías... todo recien cargado: Ok.
GPS con las pilas puestas y otras de repuesto...Ok
Variómetro...en el fondo del cajón...Ok
Cascos y cables... Ok
Ropa de vuelo... Ok.
Herramientas... Ok.
Combustible, aceite, y demás para repostar...Ok.

8:50:
¡Como pesa el condenado motor! ¡Si algún dia tengo dinero otra vez debería buscarme uno que pese menos! Y ahora a hacer un poco de tetris para dejar hueco para el material de Pibe.
¿se me olvida algo?.... La gorra, menos mal que me he acordado, que luego se me quema la calva.
¡Vamos que nos vamos!


9:20:
Ya estoy en casa de Pibe. Demasiado temprano y eso que no he corrido nada. Deben ser los nervios. Veo que ya tiene las cosas preparadas. Baja con el motor. Cargamos y nos vamos. Hemos quedado a las 11 en Somosierra. Vamos demasiado pronto. Mejor, así vamos tranquilos charlando.

10:30:
Somosierra al fin. Echamos gasolina a la furgo y Pibe se compra un bocata para el mediodía. Nos ponemos al sol a esperar a Carlos. En el puerto hace fresco, se nota que hace venturi y que el viento se acelera. Al menos no nos hemos equivocado con la previsión de viento norte.

11:00:
Carlos acaba de llegar con Josele. Bajamos con los dos vehículos para dejar la furgo en el aterrizaje. Carlos, como era de esperar, se ha metido con nosotros por traer los motores. A veces pienso que es un poco de envidia, A ver cuando le den el suyo si se deja querer y viene con nosotros en algún vuelo espectacular.

11:30:
Ya hemos cargado las cosas en el coche de Carlos y vamos camino al despegue.

12:00:
Aquí se acaba el camino.... Hemos subido casi hasta arriba, pero a partir de aquí el camino tiene barro y está helado debajo. El coche patina y es mejor no meterlo. Descargamos los equipos y Carlos baja con Jose a dejarlo en el aparcamiento. Ya comienzo a estar un poco cansado de "volar", llevamos dando vueltas casi 4 horas y todavía no hemos llegado ni al despegue.

12:20:
Una furgoneta ha subido al resto de nuestro equipo humano. Nos vamos por fin al despegue andando con todo acuestas. Menos mal que no queda demasiado lejos y que está llano.

12:30:
¡Por fin en el despegue! ¡Que ilusión! Ya hacía tiempo que tenía ganas de volar aquí. Sin embargo Pibe no está muy ilusionado. Dice que este vuelo no merece la pena..... aunque con otras palabras. Su cara lo dice todo. Las condiciones no son muy buenas. El viento está muy suave, más o menos laminar, no hay actividad térmica todavía. De hecho, Pibe sale de wind-dummie y tiene que aterrizar a unos 250 m (25 de desnivel) de nosotros. La vela ni le ha hecho un amago de que haya algo.
¡Paciencia, habrá que esperar aún más!

13:45:
La cosa se anima, han venido bastantes más pilotos y algunos ya comienzan a girar burbujitas y a quedarse. Pero invariantemente acaban yendose al aterrizaje. Comienzo a tener claro el plan del día. Voy a salir ahora que las condiciones son suaves, aunque el vuelo sea más corto. Más que nada para ir cogiendole el gusto a esto de la térmica. Luego a comer y si la tarde se queda suave me apetece darme un vuelo con el motor por aquí. Lo que no me apetece es volver a repetir la operación de "dejamos un coche abajo y nos vamos al despegue.....etc etc". Pibe viene a estar de acuerdo conmigo (imagino que porque viene conmigo en la furgo), aunque se le nota en la cara el desencanto. Jose dice que tiene que irse pronto y Carlos quiere salir más tarde cuando las condiciones estén mejor. Voy a prepararme para salir.


14:10:
Me voy al aire por fín. me llevo la videocámara por si puedo grabar algo por el camino.

14:30:
Ya estoy aterrizado. Por lo menos he llegado al aparcamiento. Iluso de mí que quería grabar algo desde el aire. Entre lo que se menea (que ya no me acordaba), que no me he podido soltar de mandos y que no tengo donde apoyarla bien, na de ná.
El vuelo tampoco es que haya sido una gran cosa, Unas piedras que había al oeste del despegue no tiraban nada, a pesar de que había allí unos cuervos girandose algo (cabrones... seguro que estaban de cachondeo a ver si picábamos alguno). Tenía que haberme ido derecho al bosque que queda al noreste. Allí es donde estaba toda la peña girando burbujas. Cuando llegué ya iba bajo, y aunque me he tirado un rato allí girando todo lo que se me ponía por delante no he conseguido coger altura, y en cuanto se ha acabado el ciclo me he ido para abajo con todo el equipo. El planeo final ha estado cachondo. Todo el rato deshojando la margarita "llegaré - no llegaré - llegaré - no llegaré". Creo que he conseguido llegar porque el planeo final lo he hecho viento en cola. Menos mal que el terreno es un pradito de hierba recortada, perfecto. No he tenido ni que aproximar.
Pibe salió detrás de mí pero según he oido por la radio parece que tampoco ha podido aguantarse en el aire.


15:00:
Jose lleva un rato pensandose si salir o no salir. Parece que al final Carlos lo ha "...¿Convencido?...". Pibe le echa una mano a aterrizar. Carlos tarda poco en estar en el aire.

15:30:
Ya estamos todos aterrizados. Según Carlos, ahora estaba bastante mejor, y hubiera podido quedarse... (me permito ser excéptico). Pibe sigue teniendo cara de "Vaya mierda de vuelo" y la verdad es que tiene razón. Llevamos 7 horas y pico para 15 minutos de vuelo. Según están los ánimos, si no es porque insisto en que me gustaría darme un vuelo en paramotor nos estaríamos planteando largarnos a casa.

16:00:
Llevo a Carlos a por su coche y me vuelvo. Además me está entrando el gusanillo (por no llamarlo ansia) de volar por la zona con el motor.

16:30:
Jose y Carlos ya se han ido de vuelta. Nosotros hemos localizado un campo bueno para despegar cerca de la NI. Hay que prepararse rápido, que se nos hace tarde. Hacemos combustible para 2 horas. Yo voy a llevar la cámara con un objetivo 40-150 que me han prestado para probar. Pibe llevará la videocámara, aunque no sé cuanto tiempo más le van a durar las baterías, lleva ya grabados 35 minutos.


17:00:
¡Como pesa el motor, de verdad que como me tropiece con otro que pese menos, me lo pienso...!.
El despegue ha sido inflando de espaldas, aunque estaba un poco justito para eso.
Ya estamos en el aire. Se nota que todavía es un poco pronto. La cosa se mueve. Hay térmicas anchotas, y zonas donde hay turbulencia. No hay mucho viento méteo, nos deja ir donde queramos. Pibe dice de acercarse al despegue para hacer una grabación. Allá vamos.

17:15:
Pibe debe andar por el despegue, yo me he quedado un poco fuera. No me gusta ir a dar la lata por allí, y además cerca de la ladera debe moverse más y no me apetece marearme, preveo que nos queda todavía un largo vuelo por delante. Cojo un poco de altura y encuentro una zona más tranquila. Saco la cámara y comienzo a echar fotos.

17:20:
La ladera tira bien y no está demasiado turbulento. Hemos decidido ir hasta Arcones. Yo me vuelvo a separar de la ladera, aunque no demasiado. Pibe va pegadito a ella unos cientos de metros por detrás de mi. Delante de él va un parapente haciendo ladera. El cuentarevoluciones marca 5600 en vuelo nivelado, voy con sólo una puntita de gas.

17:45:
Hemos llegado a Arcones. El parapente se ha quedado un poco por detrás tratando de coger altura. Nosotros hemos subido por encima de la cuerda. Arriba hace unas condiciones ideales para hacer ladera. Damos unas cuantas vueltas por allí haciendo fotos y tomando vídeo. Ahora inicamos la vuelta con el motor al ralentí. Estamos viendo un montón de pajarracos yendo y viniendo por la ladera, creo que son Buitres, aunque otros parecen no dar ese perfil. Pasan entre nosotros, a nuestra misma altura, sin inmutarse para nada.

18:30:
Ya estamos aterrizados. La vuelta ha sido una gozada. Volando siempre por encima del relieve, primero entre pajarracos y luego entre parapentes haciendo ladera, con el motor al ralentí. Ahora pienso que deberíamos haberlo parado.
Lástima que a la cámara de vídeo agotó las baterías, deberíamos habernos grabado ahora. Nos ha cambiado la cara totalmente.
El objetivo que he probado no me ha convencido mucho. Necesitaría tener un poco mas de angular, un 40 se queda corto. En cuanto al zoom, tiene su aquél. Es cierto que algunas tomas parecen haber quedado bien, cuando se dispara con un fondo sugerente, pero en cuanto baja un poco el sol, las fotos salen movidas incluso con el estabilizador del cuerpo. Con las focales largas la luminosidad del objetivo deja mucho que desear. Estaría bien un 20-100 un poquito más luminoso y con estabilizador integrado (Creo que tendré que esperar a que me toque la lotería).

19:30:
Sobran palabras. Nos vamos a casa, con una sonrisa de oreja a oreja, bastante frío y un buen recuerdo en la mochila.

20:45:
Dejo a Pibe en su casa. Todavía no se me ha borrado la sonrisa.....

21:00:
Han pasado 12 horas desde que salí de casa esta mañana. No sé si hubiera merecido la pena echar el día entero por 15 minutos de vuelo de libre, pero si que la ha merecido por el vuelo de hora y media de esta tarde con el motor.
Si repito la experiencia de salir por ahí desde luego prefiero llevar la furgo cargada con ambos equipos para poder aprovechar el día, por mucho que otros se rían de mí (Ande yo caliente...).

He dejado un album con algunas de las fotos del día.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Visita a Chinchón (aunque no gastronómica)


Ya era hora de desentumecer el esqueleto y el motor, que no es bueno que se queden demasiado tiempo en dique seco. El domingo 22 quedamos Jose Gangutia y yo para darnos una vuelta por su pueblo. Amadeo estaba en casa de Jose, así es que se vinieron ambos y los dos hijos de Jose para hacer de asistencia (y menos mal).


Hacía una tarde estupenda, con calor, poquito viento cerca del suelo sin una dirección definida y un campo un poco cuesta arriba para darle más emoción al despegue. Así me pasó, que sólo conseguí despegar a la tercera (y gracias...).

Ya habíamos quedado en irnos en dirección a Chinchón. No nos lo pensamos mucho y nos fuimos directos, porque las tardes todavía son cortas por muy bonito que se vea el día.
El viento de cola nos estuvo ayudando a ir, así es que en poco menos de media hora habíamos llegado.

Amadeo mientras tanto nos seguía por carretera, lo cual fué una suerte porque cuando pensábamos en volvernos Jose comenzó a decir que el motor no le tiraba bien.
Tras unos momentos tensos al principio parece que comenzó a ir algo mejor y comenzamos la vuelta. Yo ya iba un poco justo de combustible y teníamos el viento de cara, así es que tiré adelante por la ruta más corta.
Pero mientras preparaba el GPS para eso, a Jose se le paró el motor y se tuvo que ir a aterrizar. Para colmo dejamos de tener cobertura por radio, así es que cuando me quise dar la vuelta para ver como le iba, ni lo encontré ni pude hablar con él y opté por tirar derecho al aterrizaje.

En total hice una hora y cuarto de vuelo. Amadeo y Jose llegaron a los pocos minutos, recogimos mientras se hacía de noche y nos fuimos a casa de Jose a ver las fotos y a comentar la jugada.

lunes, 16 de febrero de 2009

El baúl de los recuerdos (II)

Después de un invierno bastante calamitoso en lo que a vuelo se refiere, tras mes y medio sin ver apenas la luz del sol, al final la meteo nos dió una tregua que por supuesto aprovechamos para estirarnos nosotros y nuestros trapos.

Aprovechando que habíamos quedado, Carlos se trajo la Kiwi, que la última vez se quedó sin salir.

Aquí os dejo unas imágenes para que la recordéis. Además he actualizado el álbum con todas nuestras reliquias.














También estuvieron por allí Nuria y Josele haciendo campa y dandose un vuelito, en estas fotos los vemos en acción. Carlos estuvo haciendo biplazas por la mañana y por la tarde, y también estuvo dando una "clase magistral" de parapente a las dos chicas de los biplazas.


La tarde estuvo estupenda, y dejó volar .... y mucho .... por la cara norte. Costaba un poquito salir, porque el viento estaba un poco fuerte, pero fuera se estaba estupendamente.
No os creáis sin embargo que estábamos solos, a veces la circulación era de lunes por la mañana a la entrada de Madrid, pero luego subía un poquito el viento y nos esparcíamos por todos los sitios.

En fín, un día que dió un poquito para todo, y que esperemos que se repita más a menudo para que se nos quite el entumecimiento del invierno.

jueves, 12 de febrero de 2009

De lo que fuimos a lo que somos: Nuria Fernandez

Como al resto de compañeros, volar siempre me ha llamado la atención. Siendo niña ya coleccionaba cromos de aviones y un poco mas mayor me aficioné a la ornitología y las aves. Cuando todavía andaba por el colegio y por casualidad pasé el verano con mis padres en Áger, uno de los templos del vuelo libre en la península.

Desde que por la tarde tirada en el césped de la piscina veía el cielo lleno de colores supe que algún día yo estaría allí arriba formando parte de la bandada de “hombres-pájaro”. Pero evidentemente, a esas edades mis padres me llamaron loca y no quisieron ni oír hablar del tema.

Fueron pasando los años y yo arrinconé la idea en algún recoveco de la cabeza y me dediqué a otros quehaceres. Y fue otro cúmulo de casualidades las que me reencontraron con el vuelo libre.
Al poco de conocernos Josele me propuso volar en parapente y así un soleado día de Octubre del año 2005 Carlos tuvo la amabilidad de llevarme como paquete en un vuelo y así fui bautizada en el maravilloso marco de Arcones.





Hace casi dos años comencé con el curso. Mi evolución esta siendo muy lenta por diversas razones: mis miedos, mi cuidadoso profesor, la meteo que no nos deja volar, y un momento profesional un tanto complicado y que no me permite dedicar todo el tiempo y ganas que desearía a este deporte.
Pero aunque lenta e irregular, es segura y tranquila.


Me queda todo por hacer: hacer diana al aterrizar, aprender ya de una vez a girar térmicas, volar distancia, juguetear con los vientos… las conversaciones de mis compañeros-maestros del club que me han adoptado, alimentan mis sueños voladores que cada día son mas numerosos.


Entre los retos que me he propuesto se encuentran las travesías en montaña o el vuelo acompañada de pájaros… están lejanos pero no tengo prisa.




Opiniones de sus compañeros:

Carlos García:
Alias “?” Será nuestra próxima campeona de España, todavía no sabemos de que año, pero lo será.

Antonio Iglesias:
Se le ven muchas ganas, y mucha ilusión. Además se ve que asimila bien, pero todavía le falta confianza en sí misma. Tengo curiosidad por ver que clase de pájaro saldrá cuando se atreva a salir del cascarón.

Pibe:
La conozco poco, apunta muy buenas maneras, las horas de vuelo le daran el toque que le falta. Tiene que volar mas. Le falta un alias. Como repostera EXCELENTE.

miércoles, 4 de febrero de 2009

De lo que fuimos a lo que somos: Carlos García

Carlos García,

Nacido en Madrid en 1967,

Vuela desde 1993, Piloto parapente, paramotor, biplaza, monitor.

Profesional con paramotor: piloto de acrobático (Equipo Europeo de Paramotor), juez de competición, Director Liga Nacional de Paramotor, Director Campeonato de España Paramotor, Examinador título paramotor.

Profesional como monitor: Escuela Centro de Formación Equipo Europeo de Paramotor, Taller del Aire, Evasión Paramotor, Tres Sesenta, De Madrid al Cielo.

Otras experiencias: Piloto de pruebas revistas Volar y Volar Libre, colaborador revista Parapente, Travesías TDI.

Patrocinadores y colaboradores particulares: Michelin, Línea Directa, Q-10 Olive, Agencia Antidroga Comunidad de Madrid, Isover, Comunicación Impresa.

Me gusta: últimamente, volar tranquilo en condiciones suaves que me permitan jugar con la máquina voladora.

No me gusta: Volar contra los elementos, la mercadotecnia de este mundillo.


Empecé a volar, porque volaba en sueños, volaba despierto, soñaba con volar desde pequeño. Me daba lo mismo en que aparato, y aunque al principio solo conocía el ala delta por imágenes en la tele, me decidí por el parapente por casualidad, sin haberlo visto nunca antes; fue porque hice un folleto en la imprenta a un amigo que montó una empresa de deportes de aventura y me sugirió que eligiera algo del folleto para hacerme un descuento.



Lo de volar en parapente era barato y me dijo que era muy fácil, así que compré dos minicursos como regalo de aniversario de bodas.
Al final Marisa no pudo hacerlo porque nos dijeron que a lo mejor con su asma lo iba a pasar mal y se lo regalé a mi amigo Javi.
Y desde allí hasta ahora. He cumplido mi sueño de volar, he practicado de todo en el parapente, he sido un loco, un aventurero, un “ansias”, y ahora disfruto de lo sencillo, me gusta transmitir mi experiencia a los que tienen ganas por aprender y me da miedo meterme en follones




Comentarios de sus compañeros:

Antonio Iglesias:
Desde que conozco a Carlos siempre me he preguntado ¿que hace un chaval como tú en un club como este? y es porque le veo como un tío emprendedor, muy activo, en contraste total con el resto de los miembros del club, que cuesta movernos a todos. Por lo demás es un tío muy "apañao", que lleva en la sangre lo de volar y enseñar a los demás. Si acaso últimamente lo veo un poco paradillo (debe ser la crisis de los 40).

Pibe:
Excelente piloto, muy experimentado, de libre y con motor, no conozco mejor piloto despegando en paramotor. Siento que hoy por hoy no saque provecho a todo su potencial. Me voy a volar con el donde sea. Iceman le queda como anillo al dedo.

Nuria:
El sensei, mi maestro, el hombre callado y desde luego “Iceman”. El mejor piloto que conozco, aunque no conozco muchos. Le debo todo lo que sé del vuelo. Un poco vacilón, pero con mucha cabeza a la hora de volar.

De lo que fuimos a lo que somos: Antonio Iglesias

Esta primera entrada de la serie me permitiréis que me la dedique a mí mismo como reportero del club.

Mi ilusión por el vuelo me viene de niño. Recuerdo perfectamente haber visto unas imágenes de ala delta con una música de Pink Floyd de fondo, que me estuvieron viniendo a la mente recurrentemente a través de los años. Luego la cosa se fué concretando cuando en una excursión que hice al pico Mulhacén me encontré con un par de franceses que estaban despegando de una de las laderas. Pero no fué hasta 1994 cuando ví un anuncio en el periódico de cursos de parapente con la Escuela Nacional de Carlos Rolandi, y nos lanzamos a por ellos Sara y yo.

Esto es mi primer autoretrato, no es que sea una maravilla y eso que es bastante posterior a mis comienzos como parapentista. Esta foto es de 1997 cuando ya me atrevía a volar mínimamente algunas térmicas, aunque por desgracia mis limitaciones en este tipo de vuelo me han impedido siempre realizar una de mis grandes ilusiones: hacer distancia volando en térmica. A día de hoy mi marca de distancia sigue estando en unos 10 Km y dos o tres térmicas como máximo. A partir de ahí mis mareos hacen acto de presencia y me impiden disfrutar de lo que a todas luces debe ser uno de los mayores placeres del parapentista.
Pero aunque esa limitación está ahí, con el descubrimiento del paramotor se me abrió un campo inmenso, que aunque no puede reemplazar el placer de alargar unas horas el vuelo sin un molinillo haciendo ruido a la espalda, al menos me permite visitar otros sitios, y verlos con un punto de vista diferente. Tampoco va mucho más allá mi palmarés, lo más que he hecho ha sido aprender a volar en parapente y paramotor. Aprendí a volar también con ala delta, pero lo dejé finalmente no sin antes haber tenido una luxación de codo en un mal aterrizaje.
Lo más llamativo que he hecho hasta ahora han sido las 4 travesías de invierno con el grupo TDI.

Los vuelos que he hecho desde que comencé con el paramotor en 2004 no han sido por los sitios más espectaculares, sin embargo he quedado tan impresionado tantas veces, que poco a poco me ha ido entrando el gusanillo de la fotografía y ahora rara vez salgo al aire sin llevar la cámara.

Los que me conocéis sabéis que suelo ser una persona práctica, y eso se deja ver en mi estilo de volar. No soy dado a hacer virguerías, mas bien me gusta hacer vuelos tranquilos y placenteros.
Si acaso, desde que descubrí que se pueden hacer muchos kilómetros con el paramotor tiendo más a volar con él que en libre, aunque no desprecio una buena ladera cuando se presenta la oportunidad.



Ya es la segunda vez que me hago cargo de la presidencia del club. El hecho de que me guste que las cosas estén en regla y la ilusión por que el club no se estanque, han sido mi motivacion para hacerme cargo de él de nuevo. En esta etapa cuento con el blog y el grupo de correo para fomentar la participación del resto del grupo.

Opiniones de sus compañeros


Carlos García:
Es buen chaval (esto lo pongo porque es el que hace la página), le gusta volar seguro. Un día le vi meter bandas B, ahí acabó sus escarceos con el riesgo. Solo tiene un defecto… “nunca digas nunca jamás” o lo que es lo mismo “de esta agua no beberé”.

Pibe:
piloto tranqui,purista,analitico,seguro,controla muchas variables a la vez,algo de intrepido le vendria genial.Me gusta volar con el, inspira confianza y seguridad.Le falta un alias.

A Antonio le conozco poquito, pero me transmite mucha tranquilidad y seguridad en vuelo. Me parece una excelente persona con una gran motivación por el vuelo y por el club.