lunes, 22 de abril de 2013

por fin sale el sol...

(Mi querido Diario..... :-D

Han pasado nada menos que 6 meses (que se dice pronto) desde la última vez que me puse a escribir algo. Demasiado tiempo. Y encima era de algo que ya entonces era viejo.
Debe ser que entre que ha hecho mal tiempo, y que yo creo que la maldita crisis esta nos tiene  comido el tarro (mal que nos pese), andamos cabizbajos, y con pocas ganas de nada.
Pero como dice el dicho, No hay mal que 1000 años dure (ni cuerpo que lo aguante), la cosa es que por fin ha salido el sol, y nos va dejando algunos días en los que merece la pena salir al campo a que nos dé el aire, y si ya de camino nos damos un vuelo, mejor.

Y el domingo ha sido uno de esos días. Carlos debió de mirar la previsión y debió ver que pintaba bien para ir a Somosierra, y lanzó un llamamiento al foro. A mi me apetecía, así que no me lo pensé mucho. Pedro debió pensar lo mismo, y también se animó. Jose Gangutia, decía que tenía partido de furgol, pero debía estar intranquilo, porque terminó picando el anzuelo.

Nos juntamos a las 17:00 en el aterrizaje Pedro, Carlos que vino con Josele, y yo. Cargamos los trastos en la furgo y nos subimos al despegue. No me atreví a dejarla arriba, y en cuanto descargamos el equipo, me fuí a aparcar a la antigua escuela de veleros. Cuando volví, media hora más tarde, me los encontré tumbados al sol, tapados hasta las orejas y esperando.... como otros 20 o 30 pilotos que había por la zona. Jose para entonces ya estaba también de camino. En ese momento el viento estaba todavía fuerte. Calculamos que las rachas fuertes andarían rondando los 25 o 30Km/h. Y aunque ya se iban animando algunos pilotos a salir, aprovechando las rachas flojas, luego se les veía pinchados (alguno incluso yendo hacia atrás).

Poco a poco el viento y el sol fueron bajando, el frío subiendo y el personal poco a poco se iba animando. De paracinco fuí el primero que se animó. Carlos andaba detrás de sacar a Josele, y Pedro,  deshojando la margarita (¿salgo? ¿no salgo? ¿salgo?...).
Me busqué un huequito no demasiado arriba, y no tuve ningún problema para salir.
Arriba estaba de vicio. Además, Somosierra no es la Muela. La ladera es ENORME, por mucho que la gente tienda a juntarse en los mismos sitios. Y las vistas son.... otra cosa.
Estuve explorando aquí y allá, unas veces donde estaba la gente, otras veces más lejos. No me atreví a hacer la travesía hasta Arcones porque no se cogía demasiada altura y no tenía gana de complicarme la recogida. (Para eso tendría que haber salido con la gente del primer grupo, y así hubiera repetido aquella otra travesía que hice con Pibe a motor parado , en 2009 nada menos, pero ya no me apetece pasarlo mal en el despegue, ni en ningún lado y total, me divertí igual).
Carlos tardó todavía unos 20 minutos en salir, A Pedro, como no le conocía la vela, no lo localizaba, y Josele, bueno... cuando aterricé me enteré que al final no había salido. Despues de un rato persiguiendo a Carlos para salir en el vídeo, en una vuelta me encontré también a Jose Gangutia que acababa de llegar y de despegar. Para entonces ya llevaba 40 minutos volando y no sentía las manos de frío. En cuanto ví que Carlos tiraba para el aterrizaje me fuí detrás... otros 10 minutillos de descenso tranquilorro y relajado.

Lo demás ya es lo típico. Aterrizar, recoger, recapitular un poco la jugada e ir a por los coches. En el puerto de Somosierra nos juntamos con Josele que había bajado mi furgo y a la novia de Jose Gangutia, que nos comentó que éste andaba por ahí perdido y que iba a buscarlo.
Pero eso mejor nos lo cuenta él (en un correo):

Hola  a todos.
"Multitudinaria concentración del club"
 !!Nos juntamos CINCO!!
Eso si, no nos vimos. Al menos yo. Cuando llegué al despegue de Somosierra, Antonio estaba ya en el aire, Carlos a punto de despegar, Josele asistiendo al personal y un alienigena que me dijo que era Pedro (iba completamente tapado para elfrío), deshojando la margarita del despego, no despego. y despegó 2´antes que yo.
Nos juntamos los 4 en el aire sobrevolando el bosque que se encuentra a la izda del despegue. y después de un par de pasadas yo decidí irme hacia Arcones. La ida bien, cogiendo altura poco a poco y despacito, lo cual me hizo pensar que a la vueltavolvería "follao", Pero cuando giré y encaré para volver hacia Somosierra, me quedé pinchado y perdiendo altura en una zona donde luego me dijo Carlos, se forma un venturi que no me dejo avanzar con la altura suficiente. y me toco aterrizar en mitad de un prao cerca de  Pradena (20´andando). EL aterrizaje bien, el paseo hasta Pradena muy agradable y la experiencia positiva.

Parece que nos vamos animando.
 Hay que meterle caña al resto del club para que nos veamos todos en la siguiente. Dejar la pereza a un lado, que cuanto mas vuelas mas quieres.
Victor, Amadeo, Rafa ¿nos vemos en la proxima?
 Javi, Jose, ¿traeis las cervezas?
Para finalizar, Carlos ha sacado unas fotillos de las grabaciones de sus cámaras.

lunes, 15 de octubre de 2012

Cruzando Somosierra

Esta vez si que se me ha acumulado el trabajo demasiado tiempo.... porque en realidad, el vuelo que toca contar hoy lo hice en Julio, hace ya más de 3 meses, y llevaba aún más tiempo planeándolo, y luego esperando a un día con las condiciones adecuadas.

La cosa comenzó con otro vuelo bastante anterior, en que Pibe y yo tuvimos Somosierra a tiro de piedra, pero optamos por volvernos. El hecho de tenerlo tan a mano me hizo ver que en un día con un poquito de viento de sur no sería muy difícil salir desde cerca de casa, cruzar Somosierra y aventurarme en las planicies de Castilla-León.

Sara se prestó a acompañarme y hacerme de asistencia. La idea, como en casos anteriores: yo arriba volando con radio y ella con la furgo siguiéndome la pista, y la ruta bien clara. Dirección N, cruzar la sierra y luego seguir N-I arriba.

Estuve esperando a que segaran los cereales para tener más puntos de despegue disponibles, ya que no es fácil encontrar un campo limpio sin sembrar en las cercanías de casa. Una vez segados los campos, las condiciones meteorológicas adecuadas tampoco se hicieron esperar demasiado.

Así un sábado madrugamos un poquito, buscamos un campo bien orientado, cargué combustible para 3 horas y con una suave brisita de sureste en un plis-plas ya estaba en el aire.

Arriba se estaba de vicio. No hacía nada de frío, y todo era una balsa de aceite. La velocidad no era mala, aunque he de reconocer que según las previsiones que había mirado me esperaba algo más. Sara no tardó en adelantarme, y a partir de entonces me iba esperando de vez en cuando.

Según nos íbamos acercando a Torrelaguna, comenzamos a oír interferencias por la radio, que pronto dejaron de ser interferencias para convertirse en los compañeros del club FlearFlear que andaban volando por la zona. Incluso les hice de relay para avisar a los que estaban volando que uno de ellos (Emilio) se había quedado tirado en un pantano para que fueran a buscarlo (bendito bazooka). También me crucé con alguno de ellos que iba volando en biplaza poco antes de llegar al El Berrueco.

Pero yo seguí con mi ruta, subido en mi balse de aceite. Tras pasar Buitrago de lozoya comencé a  ir dando gas suavemente para no llegar muy asfixiado al puerto. Las condiciones seguían siendo buenas aunque el frío iba aumentando según iba cogiendo altura, y la velocidad también.

Pasé el puerto con 1500 m. de altura, y como ya me venía temiendo, nada más pasarlo se acabó la balsa de aceite y comenzaron los meneos. Y ahi creo que tomé la decisión equivocada. Me fuí a aterrizar. De haber ido acompañado seguramente me hubiera animado a algo más, pero después de dos horas volando sin preocupaciones me daba pereza tener que aguantar las turbulencias: paré el motor y me dediqué a hacer pilotaje activo hasta que aterricé, en una pista al lado de la N110 donde ya me estaba esperando Sara.

A la vuelta nos pasamos por el campo de FlearFlear para saludar al personal, y estuvimos charlando un rato con ellos.

Fué un vuelo estupendo, y guardo muy buen recuerdo de él, aunque me quedé con la espinita de haber aterrizado tan cerca. Ahora con más perspectiva pienso que tenía que haber subido más desde el principio, para no pasar el puerto tan justo, y seguir subiendo hasta haber pasado la zona de turbulencia. Pero son puntos de experiencia, y además, así tengo una excusa para volver a repetir este vuelo. Como siempre, os dejo con un resumen de las mejores fotos.

miércoles, 20 de junio de 2012

Primavera en la Alcarria

La parte central de la península, somo sabréis los que todavía os acordéis de cuando ibais al cole, es de clima continental con influencias mediterráneas. A efectos prácticos eso significa que las primaveras son más bien cortas, y en pocos días se pasa de tener un fresco bastante refrescante a tener un calor bastante caluroso. Estos últimos años sin embargo estamos viendo que las primaveras nos duran algo más y aunque son un poco revueltas, nos permiten bastantes días de temperaturas agradables.


Todos los años suele haber unos días además en que las estepas cerealeras de estas tierras se visten de gala y nos dejan unos paisajes espectaculares.


El año pasado me lo perdí, pero hace un par de años pillé un par de esos días  (en esta entrada y en esta otra), y este año estaba al tanto para aprovechar si se presentaba la ocasión. Y ciertamente se presentó a finales de mayo.



La tarde no era mala, apenas hacía viento y todavía estaba un poco térmico cuando salí, aunque ya no era tan pronto (sobre las seis) y aún a mitad del recorrido todavía estaba movido en algunas zonas.
Sólo cuando ya tenía la Muela a tiro para aterrizar se quedó más tranquilo y me dejó juguetear en las llanuras del río.

Os dejo con las mejores fotos,


La cámara voladora

Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina, y hace ya varios meses que no hemos metido contenido en el blog, pero eso no significa que hayamos estado parados. Algo se puede rescatar de lo que hemos hecho en estos últimos meses.

Un ejemplo que merece la pena ser rescatado fueron las pruebas que hicimos con la nueva cámara GoPro de Carlos. Habíamos estado preparando dos soportes, uno se podría denominar cenital, ya que va colgado directamente debajo de intradós. El otro soporte podríamos llamarlo oscilante, porque se trata de colgar la cámara en una especie de veleta que se cuelga de la parte central del borde de fuga hasta quedar un poco por encima y por detrás del piloto. Con esa posición la cámara se tira todo el rato oscilando detrás, y los vídeos quedan bastante vistosos.
Nos hizo muy buena tarde para volar, incluso hubo suerte y nos pudimos girar alguna termiquita tranquilona, aunque la entrada en ella fue un poco movida (ya lo veréis al final del vídeo)

Os dejo el vídeo, en la edición que hizo Carlos.


martes, 13 de diciembre de 2011

Diana en el puente



En mi caso el puente de la constitución no ha sido un acueducto, trabajé lunes y miércoles. Pero tanto el martes como el jueves me escapé un rato a la Muela aprovechando que no hacía malo.

El martes estaba de oeste, fuerte además, y como no tenía muchas ganas de bailar rocanrol y de luego jugármela en el aterrizaje -ya sabéis como se nota el rotor de la cara oeste los días de mucho viento- pues me dediqué a sacar fotos de los valientes que se atrevían a salir y a darle conversación a Pibe que se vino conmigo, para al final de la tarde darme un mísero vuelo de caída.
Por lo menos no me quedé en el sofá de casa. Algo es algo.

El jueves tampoco es que fuera un día para tirar cohetes. Había quedado con Carlos y Víctor que iban a dar un biplaza a una compañera de este último. Como las condiciones estaban muy suaves, no consiguieron quedarse y me los encontré ya aterrizando cuando pasaba por la campa del canal. Realmente esa fue la tónica del resto de la tarde. Fue como en los viejos tiempos: dos bajan volando y otro en coche para recogerlos. Y así una vez y otra vez y otra... hasta que ya se puso el sol y hubo que irse.

En una de esas, Carlos nos retó a Víctor y a mí a que tratáramos de hacer una diana.  Víctor se quedó un poco corto (como unos 50 metros). Yo casi lo consigo. Sinceramente creo que ha sido la mejor diana que he hecho nunca, hasta me siento orgulloso.

Me lo quedaré de recuerdo hasta que llegue de nuevo un claro para poder salir de nuevo.
 Os dejo un enlace al álbum con algunas de las fotos de estos días.






martes, 6 de diciembre de 2011

3+2+1 edicion primera. Fotos y video

Las fotos:




El vídeo no vale mucho porque solo hemos grabados los despegues:



domingo, 4 de diciembre de 2011

3+2+1 edicion 1ª. Tercer tramo. Conclusión

Villar de Olalla al fondo, y el segundo aterrizaje, en los campos del centro.
La segunda parada nos la tomamos con más tranquilidad. Llevamos tres horas y media de vuelo, y eso se nota si no estás muy acostumbrado como es mi caso. Se come un poco, se bebe un poco, se comenta el vuelo pasado y se vuelve a estudiar el mapa para ver por dónde seguir. Para no complicarnos la vuelta decidimos tomar dirección oeste, hacia Tarancón. Pibe y yo iremos en diagonal hasta encontrarnos con la A40, mientras Sara volverá atrás hasta Cuenca para luego coger esa misma carretera e ir esperándonos. No vamos a cargar mucho combustible. Prevemos que la salida sobre las cuatro de la tarde, y queremos aterrizar sobre las cinco para poder hacer una recogida tranquila.

Una ayudita, please....
Como la vez anterior, ahora tenemos muy poco viento, pero tenemos la mala suerte de que el despegue es cuesta arriba. Hay que ver, que por poca cuesta que sea lo mucho que se nota al despegar. La cosa es que Pibe lo consigue a la primera, aunque después de una buena carrera. A mi, sin embargo, se me queda la vela atrás y tengo que abortar el mío. Para el segundo intento suelto un pelín el trimer para ayudar a la vela a subir mejor, aunque en contrapartida tendré que correr más hasta conseguir que me saque a volar. Sara me ha estado colocando la vela y me arranca también el motor. Esta vez si despego bien, tras un buen carrerón cuesta arriba que hace que termine con la lengua fuera y sudando. Me tocará pasar un rato de frío después.

El vuelo ahora transcurre entre pinares y tierras de labor, y este primer tramo lo vamos a hacer sin seguir ninguna carretera, así que confiamos en que no tengamos ningún contratiempo con los motores. Hasta ahora se han portado bien, El mío ha ido como la seda, El de Pibe tiene algún problema cuando coge altura, así que vamos deduciendo que tiene algún desajuste de carburación, pero por lo demás no ha habido ni sustos ni más problemas.
Ahora llevamos algo de viento de frente, lo que nos retrasa el avance. Para compensar, suelto todo el trimer. Tengo que ir atento porque todavía se mueve de vez  en cuando, pero trato de ir por las zonas de menos contraste térmico y bueno, se supone que según avance la tarde irá a menos. A Pibe le toca ir tirando de acelerador de vez en cuando para no quedarse perdido.

 Cuando nos cruzamos con la autovía Sara acaba de cogerla, pero ella lleva una buena velocidad y nos termina adelantando en un periquete, así que se dedica a ir saliendo cada poco para ir esperándonos.

Sara nos espera en una de las salidas
Al filo de las cinco decidimos buscar un sitio tranquilo para recoger. Sara, que se había adelantado bastante, lleva ya un buen rato esperándonos. Cuando llegamos donde nos espera, la guiamos desde el aire y nos vamos a aterrizar en un campo cerca de una carretera secundaria al lado de la autovía. Esta vez, para no ser menos, también terminamos aterrizando viento en cola,  y a Pibe por aterrizar en el camino se le cae la vela por detras de una alambrada. Menos mal que no es de alambre de púas.

En este último tramo hemos hecho  35 Km en una hora.
Es hora de recoger, cansados y contentos y volver a casa donde nos está esperando una cerveza bien merecida, y una buena cena.

Los datos:
¿recogiendo la colada?

Primer tramo:
La Fuensaviñán - Alcantud.
61 Km
1:30h de vuelo

Segundo tramo:
Alcantud - Cuenca - Villar de Olalla.
80 Km
2 h de vuelo

Tercer tramo:
Villar de Olalla - Horcajada de la torre.
35 Km
1h de vuelo

Total
176 Km
4:30 h de vuelo.


Foto de familia.